Terminal Metropolitana de El Alto

En 1988 nace el grito social alteño “El Alto de pie, nunca de rodillas”, que reclama, en principio, condiciones dignas para vivir; servicios básicos y, posteriormente, equipamientos fundamentales que le otorguen autonomía a la ciudad.

Décadas después la TMEA materializa una de las demandas alteñas.

El complejo Terminal Metropolitana -de Buses- es una importante pieza urbana, capaz de generar una nueva centralidad. Atiende a la lógica del transporte terrestre en la planta baja de conjunto -nave principal, vías y edificaciones complementarias-. El edificio principal, a partir del primer nivel, aporta a su propia sostenibilidad y promueve una mejor calidad de vida; desde espacios de encuentro, desarrollo cultural, productivo y medioambiental, como centro integrador.

El emplazamiento del complejo, adaptado a la topografía del lugar, dentro del irregular predio, se acomoda en bandas paralelas, siguiendo una lógica de transición desde espacios y circulaciones peatonales públicas hacia áreas restringidas y de tráfico rodado.

La nave principal se convierte en un “rascasuelos” de estructura modulada, de imagen industrial, pero fabricación local artesanal, con 42 ejes transversales y 3 longitudinales. El interior de planta libre se estructura por cuatro volúmenes de impacto visual -núcleos de servicios e instalaciones.

El 2% de pendiente natural constante, imperceptible para el peatón, se evidencia en el espacio cuando, procesualmente, el edificio principal integra plataformas a distintos niveles entre los ejes C y B. En contraste, entre ejes A y B, hay un vacío presidido por un paseo elevado-pasarela-, que va ganando mayor altura.

La pasarela que se desarrolla sobre el hall central entre árboles y núcleos de circulación vertical promueve actividades espontaneas, siendo escenario y palco. Por momentos se vincula a las plataformas, posibilitando un sistema de circulación inclusivo y universal en toda la terminal. Este elemento, que en un extremo tiene una rampa de dos tramos y al otro seis, otorga la escala referencial al usuario y manifiesta una vez más la diferencia topográfica destacando la decisión proyectual.

La fachada de 605 metros de longitud marca un inicio, con un muro colgado, presenta un desarrollo constante de paños vidriados complementados por dos masas arbóreas, como material de proyecto, que del exterior se extienden al interior y el final volumétrico es marcado por un cuerpo cúbico opaco de mayor altura; acompañando al desarrollo del edificio, la cubierta de aleros marca la línea horizonte.

El paisaje lejano de la Cordillera Nevada impacta desde los interiores del edificio y es motivo de la generación de dos pasarelas mirador que sobresalen a la fachada posterior

El Alto de pie, como su anhelada terminal.

Autor(es): Arq. Brisa Scholz, Arq. Cecilia Scholz, Arq. Juan Carlos Araníbar del Alcázar y Arq. Marco Reas.
Colaborador(es) Gabriel Flores.
Categoría: Producción Profesional
Subcategoría: Obra Construida
Año: 2021
Superficie: 155.550 M2
Ciudad: El Alto
País: Bolivia